¿SE PODRÍA HABER PREVENIDO LA INUNDACIÓN DE BAHÍA BLANCA?
Bahía Blanca no se inundó en 12 horas. Se inundó por 30 años de desidia y falta de planificación.
El temporal que dejó bajo el agua a la ciudad fue el resultado de lluvias extremas, sí, pero también de fallas humanas, errores en la infraestructura y una ausencia total de planificación urbana.
Esta nota analiza los factores climáticos, urbanísticos y de gestión que contribuyeron al desastre y plantea si la tragedia podría haberse evitado con medidas preventivas adecuadas.
Las lluvias torrenciales que cayeron en Bahía Blanca alcanzaron valores récord. En solo 12 horas, se registraron casi 300 mm de lluvia, lo que superó ampliamente la capacidad de drenaje de la ciudad.
Sin embargo, el problema no fue solo el volumen de agua, sino la falta de infraestructura adecuada para manejarlo.
La lluvia fue extrema, pero la crisis no fue solo climática: hubo fallas humanas en la planificación.
A lo largo de los años, se realizaron algunas obras para mitigar los efectos de las lluvias intensas, pero estas fueron insuficientes o mal planificadas.
Se instalaron algunas bombas de drenaje en zonas críticas, pero no se implementó un plan integral de desagüe urbano.
Se construyeron nuevos barrios y pavimentos sin considerar la absorción de agua, lo que incrementó la vulnerabilidad de la ciudad.
El resultado fue un colapso urbano ante una lluvia predecible.
Obras de drenaje y ampliación del sistema pluvial: Canales de alivio y ampliación de desagües existentes. Mantenimiento periódico de sumideros y pluviales.
Protección de humedales y regulación del suelo urbano: Prohibición de urbanización en zonas bajas. Creación de parques de absorción hídrica.
Planes de alerta y respuesta ante emergencias: Implementación de modelos de predicción y alerta temprana. Protocolos de evacuación bien estructurados.
Con estas medidas, la inundación no habría tenido el mismo impacto destructivo.
Desde mi experiencia en peritajes urbanos, es evidente que la falta de planificación es un factor determinante en este tipo de tragedias.
El análisis de esta tragedia no es solo una cuestión técnica, sino también una mirada sobre cómo se gestionan las ciudades ante eventos climáticos extremos.
Sí, se podía haber prevenido. La inundación de Bahía Blanca no fue solo un evento climático extremo, sino el resultado de décadas de negligencia en planificación urbana, falta de mantenimiento del sistema de drenaje y ausencia de medidas de mitigación.
Las lluvias no se pueden evitar, pero los desastres sí.
La pregunta clave no es si esto podría haberse evitado, sino qué se va a hacer ahora para que no vuelva a ocurrir.
Si no se toman medidas ahora, estaremos escribiendo esta misma nota dentro de unos años, pero con nuevas víctimas y nuevos daños que pudieron evitarse.
Importante: La reunión durará solo 30 minutos, por lo que pedimos puntualidad.
Próximos cursos y reuniones:
* Jueves 20 de marzo – SE PODRÍA HABER PREVENIDO LA INUNDACIÓN DE BAHÍA BLANCA?
* Jueves 27 de marzo – ¿CÓMO EVITAR QUE BAHÍA BLANCA VUELVA A INUNDARSE?
* Jueves 3 de abril – MEDIDAS QUE HABRÍAN EVITADO LA CATÁSTROFE
Próximamente recibirán el enlace correspondiente a cada reunión, dos días antes de la fecha programada.
Si te interesa saber cómo evitar que esto vuelva a pasar, inscribite ahora y formá parte de la solución.
¡Gracias por su tiempo y nos vemos en la reunión!
Arqto. Teodoro Rubén Potaz
Asistente: Sol IA
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